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SOMOS EL CONCRETO

 

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6 ENSAYOS CORTOS

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Glauber Coradesqui é pesquisador e dramaturgo, professor do Instituto Federal Fluminense. Mestre em Arte pela Universidade de Brasília, é autor dos livros "Experiência e Mediação de Espetáculos" e "Canteiro de Obras: notas sobre o teatro candango".

 

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HISTORIA Y PENSAMIENTO

El Teatro do Concreto llegó al mundo de la mano del siglo XXl. Comprometido con la curiosidad genuina de cualquier proceso de invención artística y pasó a existir a partir de una posición afirmativa sobre cuestiones, y principalmente sobre las contradicciones de este siglo principiante. Florecieron juntos. En casi dos décadas, vieron surgir y consolidarse nociones como pos dramático, performativo, representatividad, lugar de charla, descolonización y tantas otras ideas que cambiarían los rumbos de la práctica teatral contemporánea (y del pensar a su respecto) así como de las prácticas de comportamiento y de convivencia social.

Aprender, para nosotros que somos latinos, es una aventura de resistencia. Nuestros resquicios de colonización tienden a confundir nuestros procesos de autonomía de identidad en una especia de ficción acerca de la naturaleza del poder, en que la potencia de actuar es tomada como una capacidad exterior a la voluntad. En ese sentido, la antropofagia opera como un dispositivo clave en los procesos de investigación y aprendizaje del grupo, llevando su fuerza concreta “ a las márgenes de la potencia o del deseo! ( para citar Gilles Deleuze) y posicionando esta fuerza ¡ contra todos los importadores de conciencia enlatada” (para citar Oswald de Andrade).

Devoraron, en la aventura de aprender y resistir, el Teatro da Vertigem, el Teatro Oficina, las imágenes de Kazuo Ohno, de Pina Bausch, la insistencia de José Perdiz, del candomblé y de tantos otros guerreros, poniendo sus creaciones, al mismo tiempo, cerca y lejos de sus ancestralidades. A cada trabajo, el Teatro do Concreto expone sus raíces: sudamericanas, periféricas, mezcladas, sincréticas. Mira el territorio que ocupa [Brasil/ Brasilia] no apenas en su dimensión política, pero en la percepción de las ondas sísmicas generadas por las dinámicas de su pueblo, de sus relaciones con las tradiciones, de las practicas colectivas de ocupación de las tierras y calles. En la mística del grupo, todo creador es al mismo tiempo un antropófago y un sismógrafo.      

En el campo de la actuación y de la dirección, crear no se trata exactamente de un acto en su sentido de acción pura, pero si de un actitud. Actitud es una palabra de origen italiana utilizada inicialmente para definir la postura de una figura en un cuadro o escultura. Está, por lo tanto, etimológicamente asociada a la captura de la expresividad de un cuerpo en performance, un cuerpo comprometido. Sea como coro, como caricatura, como fiesta, como vértigo o como mímesis hipernaturalista, actuar y dirigir en el Concreto es una actitud – que adquiere aún en este contexto, un sentido de comprometimiento político.

En la perspectiva del imaginario colectivo acerca de Brasilia, en que la monumentalidad de la ciudad simboliza alegóricamente la inercia y la falta de esta actitud (que transborda en las creaciones del grupo), entendemos con más clareza porque la elección del nombre Concreto es un concepto afirmativo. Y, por qué el grupo lideró el movimiento de resistencia a la permanencia  del Teatro Oficina Perdiz en su territorio de origen. O, por qué hizo de su primera reunión oficial una lectura dramática del texto “Inútil canto e inútil pranto pelos anjos caídos” ( Inútil canto e inútil llanto por los ángeles caídos”, de Plinio Marcos, a la luz de los reflectores del Panteão da Patria (Panteón de la Patria), demarcando con ironía su deseo de pertenecer.  

Tal vez sea eso, el Teatro do Concreto hizo teatro para pertenecer; una pertenencia que es  crítica y que “desterritorializa”, que descoloniza los momentos borrados por la Historia y por la Modernidad. El Teatro do Concreto revela bellezas sumergidas y fealdades marginales. Moviliza al espectador, para poner su propio cuerpo en juego, llevándolo a descubrir que ver es también es una actitud antropofágica y sismográfica. El encuentro con el otro en la escena siempre es una revelación: de sí, del territorio y de las contradicciones que nos ponen juntos en ese espacio – tiempo de siglo.  Mientras haya memoria, habrá lucha; mientras haya lucha, habrá teatro. “ El año pasado yo morí, pero este año yo no muero”.

 

*Frase final retirada de una canción “ Sujeito de Sorte”, de Belchior.

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CAMINOS

 

2019

 

Participa de la muestra Palco Giratorio, del SESC Departamento Nacional, con la obra ENTREPARTIDAS, presentándose en 15 ciudades brasileñas, en los estados de MT, SC, RS, TO, RO, DF, RJ, SP, MG, PB y CE.

 

Hace una gira con la obra ENTREPARTIDAS por las ciudades de  Florianópolis (SC), Salvador (BA), Curitiba (PR) y Porto Alegre (RS)

Por la convocatoria de circulación de la BR Distribuidora/Petrobrás. Realiza un programa educativo del espectáculo y acciones de accesibilidad volcadas a los espectadores con deficiencia visual y auditiva.

 

Estrena en el SESC Pompeia, en San Pablo, la obra FIESTA DE INAUGURACIÓN, en colaboración con João Dias Turchi, Guilherme Bonfanti y André Cortez.

 
Contacto

Brasília, Brasil